lunes, 31 de octubre de 2011

El glucómetro, el hiperglucémico y el guisante

Bueno, un poco exagerado el título de la entrada, pero dados los resultados obtenidos de la reexposición a un empacho de guisantes... pues va a quedar confirmado que es, para mí, la menos recomendable de mis comidas típicas.
Sí, hacia el final ya flaqueé y pasé a pincharme el dedo cada media hora en vez de cada quince minutos. En fin, en comparación con todas las demás comidas que he comprobado, los guisantes con patatas cocidas (más mantequilla, aceite de oliva más lata de conserva) son las que más me han subido el nivel de glucosa en sangre, pero ha estado por debajo de los 140mg/dl al cabo de una hora y casi por debajo de los 120mg/dl al cabo de dos horas, por lo que tampoco me siento inclinado a eliminar el plato de mi dieta, aunque quizá pase a espaciarlo más, nada de ir a las 4 a 8 tazas de legumbres a la semana propuestos por algunos.

jueves, 13 de octubre de 2011

Glucemia

Esto de hacer caso a recomendaciones generales está bien, pero tarde o temprano habremos de comprobar nuestra respuesta personal. Para ver qué tal le ha ido a mi nivel de calcidiol en sangre con mi exposición solar cerca del mediodía solar durante este verano (más 5.000UI los días que no lo tomo), ya tengo cita para hoy a las 10:00. En cuanto a mi respuesta personal al consumo de carbohidratos... pues ya he empezado a medir.

El jueves pasado me llegó el medidor de nivel de glucosa en sangre (ebay), y entre la cena ese día, la comida del día siguiente y la del lunes... ya sólo me queda una tira reactiva (traía diez) para medir: ya he pedido más, ¡je, je!

Los resultados, dado que el chisme mide en mmol/l, de medir antes de comer y una y dos horas después de acabar son los que veis en la figura:
 
He dejado al gnuplot que rellene a su gusto (poniendo un punto ficticio, fuera de la gráfica, de vuelta al nivel de comienzo al cabo de cuatro horas) , o sea que no os fiéis más que de los puntos. El punto de partida, antes de la comida, lo he puesto en media hora antes de acabar la comida a ojo.

Extrañamente todas las veces tenía el nivel de glucemia en 4'8 mmol/l (86 mg/dl) antes de empezar a comer, aunque la primera fue una cena y las otras dos fueron comidas al mediodía.

¿Qué tres comidas son las que comprobé? Pues intenté que fuesen las que suponía que me subirían más el nivel de glucemia, aunque con una de ellas está claro que no acerté:
  •  Guisantes (dos platos soperos) con patata mediana, cocidos, con lata de mejillones, con algo de mantequilla y mucho aceite de oliva. De beber, agua.
  • Costilleta de ternera con patatas fritas (una patata mediana), ensalada de tomates cherry, trozo pequeño de pan de centeno (para rebañar el aceite de la ensalada), y dos onzas de chocolate negro de postre. En este caso regado con algo así como un vaso y pico de Valdepeñas.
  • Arroz (de unos 75 a 100g en seco) con tres huevos y salsa de tomate. Mismo postre y bebida que en el anterior menú.

Respecto a donde es conveniente que estén los resultados, pues parece convención más o menos avalada por estudios de a partir de qué nivel empiezan a producirse efectos nocivos, que a una hora de terminar de comer deberíamos estar por debajo de 140mg/dl (7'8mmol/l)  y a dos horas por debajo de 120mg/dl (6'7mmol/l). El Dr. Davis incluso comenta (sin referencias) que pueden empezar los efectos negativos a partir de 110mg/dl (6'1mmol/l). Ya puestos, yo intentaré comprobar si estoy por debajo de 120 (6'7) con los guisantes en cuanto me lleguen las tiras, midiendo cada 15 minutos: al menos la gráfica  saldrá más bonita ;-).