lunes, 24 de diciembre de 2012

Mamografía y cáncer de pecho

Os recuerdo que yo no soy médico.

Mientras que mi conclusión personal sobre el tratamiento y/o prevención de la enfermedad cardiovascular es totalmente firme, es decir, no creo que nadie con cerebro, tiempo y sin intereses bastardos pueda llegar a la conclusión de que envenenarse de forma crónica con estatinas sea la mejor opción, ni tan siquiera comparándola con no hacer absolutamente ningún cambio (ya no digamos con enfoques proactivos como el del Dr. Davis), la gama de grises abundan en enfermedades como el cáncer de pecho... aunque no en sus correspondientes campañas masivas de detección precoz.

Como exponía en mi entrada sobre cáncer, con tratamientos con elevado éxito en supervivencia a 5 años, quizá haya que considerar no esquivarlos y sí complementarlos.

Lo primero, eso sí, aunque creo que esta vez no es debido a ningún político descerebrado destrozando el idioma, la detección precoz de cáncer de mama NO es prevención.


Mamografía y detección precoz

De entre los enlaces que os voy a poner, es totalmente imprescindible que os leáis el análisis de los del blog NNT:
  • Los casos de cáncer de mama detectados con la introducción de las campañas de mamografía aumentaron... y no volvieron a bajar. Sí, al inicio el comportamiento es el esperado, tras detectar precozmente los casos que serían detectados al ser sintomáticos más tarde; pero al pasar el tiempo deberían haber bajado los casos detectados si esto fuese así y el incremento inicial fuese debido a cánceres que se detectarían más tarde. Conclusión: se ha producido un exceso de detección y tratamiento de cánceres que, bien no lo eran, bien no habrían ido a mayores. La mortalidad por cáncer de pecho no ha disminuido como consecuencia de la introducción de las campañas de detección precoz.
  • Especialmente iluminador es el caso de Noruega, dado que introdujeron las campañas de mamografía en una selección de regiones inicialmente: la mortalidad por cáncer de mama se redujo donde se introdujo la campaña de mamografía... con reducción de igual magnitud donde no. Conclusión lógica: los beneficios en reducción de mortalidad vendrían por los nuevos tratamientos, no por la detección precoz.
  • En ensayos aleatorizados no hay evidencia alguna de reducción de mortalidad debida a detección precoz con mamografías.
  • Sólo revisiones prescindiendo de los puntos de medida finales (muertes) e introduciendo sesgo al utilizar modelos matemáticos basados en datos secundarios de fase y tipo de las células cancerosas para realizar las comparaciones, concluyen que las mamografías salvan vidas. Es impresionante que este tipo de evidencia, con su alta exposición al sesgo, sea puesta por encima del metaanálisis de ensayos de intervención... ¿cuánto dinero mueven las campañas de prevención precoz?
Podéis echar también un vistazo a alguna entrada, menos exhaustiva, del Dr. Briffa, del Dr. Dach  o  de Kerri Knox.

[Añadido el 25/I/2013] En español, tenéis también accesible los escritos del Dr. Roberto Sánchez, tanto en su blog como en pdf, al respecto del exceso de medicalización (partiendo de detección precoz con ecografías, mamografías, densitometrías) al que se ven sometidas las mujeres; eso sí, ligeramente más comedido, no se posiciona totalmente en contra de las mamografías a partir de los 50 años.

¿Es buena idea por tanto hacerse mamografía periódicas?: yo creo que no, pero no soy quien para recomendar ninguna vía de acción o inacción al respecto.

Como inciso, en nuestro caso, el de los varones, la prueba irrelevante es la del PSA para detección de cáncer de próstata. A mí me empezarán a medir el PSA el año que viene... lo tengo pensado interpretar como un indicador de inflamación de la próstata y espero conseguir no terminar entrando en la vorágine de biopsias innecesarias.

¿Qué ocurre si te detectan un potencial cáncer de mama con una mamografía? No significa en absoluto que debáis pasar de hacer nada: significará que vuestras probabilidades de que sea perfectamente resoluble son algo superiores a aquellas que se lo detecten por haber detectado ya un bulto. ¿Por qué? Pues simplemente porque bien puede ser que en tu caso nunca hubiese evolucionado a nada a lo largo de tu vida y no te hubieses enterado de su existencia sin la mamografía.


Prevención

Dado que detección precoz NO es prevención, ni, como hemos visto, sirve para reducir mortalidad total respecto a no hacer mamografías preventivas, ¿hay algo que sí se pueda hacer para prevenir? Lo que más importante me parece a mí, aunque hay más (el Dr. Dach, como David, también resalta el papel de sustancias procedentes de crucíferas):
¿Por qué resalto estas dos?: bien puede ser que deficiencias de una u otro sean causales en el desarrollo de éste y otros cánceres.


Sobre la vitamina K2, aunque sus efectos anticáncer no parecen ser específicos para el cáncer de pecho, no estaría de más suplementarla para acompañar a la vitamina D, así como selenio para acompañar al yodo.

Tratamientos complementarios

Además del yodo en dosis altas (no sé cómo de recomendable es simultanearlo con tratamiento convencional) y tener buenos niveles de vitamina D (yo iría a por 80ng/ml, aunque podría haber una reducción de eficacia de algún medicamento; sobre la comparación con el tamoxifeno e interacciones he hablado aquí y acá),  y de los indicados por David, quizá añadiría:


Alimentación

Espero que la recomendación de reducir grasas saturadas sea por algo más que la basura de estudio desmembrado por Denise Minger. Es más, sin ser concluyente, hay estudios epidemiológicos en humanos con resultado exactamente el contrario, al igual que con carne.

En cualquier caso, será recomendable:
La soja no es alimento apto para humanos, salvo quizá fermentada (no, el tofu no esta fermentado) en cantidades reducidas.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Estatinas y cáncer

Aunque ya he hablado de mi amor hacia las estatinas en este blog en otras ocasiones (aquí, acáallá o acullá; algo lateral aquí), además de en comentarios en el blog de David (respuesta a María, respuesta a Reyes...), no dejan de sorprendernos estudios aireados a ventilador en prensa sobre los beneficiocérrimos que son semejante invención (copia de la levadura roja del arroz) humana, las estatinas. Que los médicos estén en Bavia, totalmente crédulos (algunos, cuanto más arriba, por interés) en el sistema farmacéutico (en el que son el último eslabón en la cadena de venta) y sus bondades, fiándose totalmente de la información filtrada que tanto les suministran los visitadores médicos como les exponen colegas en congresos financiados por las farmacéuticas, no significa que vosotros hayáis de estarlo y que no podáis beneficiaros del derecho número 10 del paciente.

El acertijo sobre las estatinas, el colesterol bajo y el cáncer.  U. Ravnskov et alter. 2.011.

A cientos de millones de personas a lo largo de todo el globo les están administrando estatinas porque se cree que su acción de reducción lipídica proporciona beneficios cardioprotectores. Los efectos adversos son considerados infrecuentes y suaves, y los autores de numerosos estudios de casos de pacientes bajo tratamiento de estatinas emparejados con casos de control de individuos sin tratamiento han incluso sugerido un efecto protector contra numerosas enfermedades no cardiacas, incluyendo el cáncer. Como contrapunto, cuatro estudios de intervención aleatorizados de estatinas han dado como resultado un incremento estadísticamente significativo de cáncer en el grupo bajo tratamiento, y tanto varios estudios con casos emparejados con controles como estudios de cohorte han mostrado un riesgo significativo de cáncer asociado con las estatinas. Para aumentar el nivel de confusión en el tema, metaanálisis de ensayos controlados y aleatorizados de estatinas no han mostrado ni un aumento ni un descenso de riesgo de cáncer. Algunas de estas discrepancias pueden ser resultado de no conseguir reconocer que la cuenta de casos de cáncer en los ensayos de estatinas está sesgada por varias razones.

En este altamente interesante artículo, el Dr. Ravnskov y compañeros exponen los argumentos a favor de la interpretación de la mayor incidencia de cáncer en pacientes consumiendo estatinas en los ensayos clínicos en que se ha medido este hecho, sea debida a la reducción de colesterol conseguida, dada la intervención de las lipoproteínas en la defensa inmune del organismo y la relación entre varias infecciones víricas y bacterianas con algunos tipos de cáncer. Asimismo, expone como principal hipótesis de que no se haya medido en todos los ensayos de intervención tanto en la breve duración de éstos cuando la mayoría de la casuística de cáncer vendrá dada al cabo de varios lustros de exposición, así como el estar centrados en poblaciones de bajo riesgo (ni fumadores, ni ancianos); de especial interés es reseñar que los tipos de cáncer con casuística más rápida frente a exposición donde sería más fácil obtener datos en ensayos cortos, como los cánceres de piel no-melanoma, son directa y convenientemente excluidos de las estadísticas. 

Por cierto, los Jaminet tienen varias entradas al respecto del papel de las lipoproteínas en la función inmune:
Sobre el impacto en la incidencia en el cáncer según la franja de edad, podéis consultar el metaanálisis comentado por David Evans, donde con una población total de 42.902 (aproximadamente la mitad bajo tratamiento con pravastatina), la incidencia de cánces da un 6% superior para la población bajo tratamiento, aunque estadísticamente no significativo; lo que sí salió estadísticamente significativo fue un mayor riesgo de cáncer para los consumidores de la estatina en función de la edad. Esta mayor vulnerabilidad de los ancianos ante las maravillosas estatinas queda de relieve en el resultado del PROSPER: incremento de los casos de cáncer del 25% (ratio de riesgo del 1'25 con intervalo de confianza del 95% —grosso modo, 1 de cada 20 de estos intervalos, supuesto que volviésemos a realizar el estudio otras  19 veces con mismo tamaño, no contendrá el resultado real al que llegaríamos observando una población de tamaño mucho mayor— del 1'04 al 1'51) bajo estatinas respecto a bajo placebo.

Veamos a qué jugaron entonces los investigadores daneses en su estudio epidemiológico, apuntado por Concha en JyB., y también comentado por el Dr. Briffa.


Población de control: enfermos


Uso de de estatinas y mortalidad relacionada con el cáncer reducida.  Sune F. Nielsen et alter. 2.012.

Calculamos la mortalidad entre pacientes daneses que hubiesen recibido un diagnóstico de cáncer entre 1995 y 2007, con seguimiento hasta el 31 de diciembre de 2009. Entre aquellos pacientes de 40 años o mayores 18.721 habían usado estatinas con regularidad con anterioridad al diagnóstico y 277.204 no las habían consumido nunca.

Ratios de riesgo tras ajuste multivariable para los consumidores de estatinas en comparación con pacientes que nunca las habían tomado, fueron de 0'85 (intervalo de confianza del 95%, 0'83 a 0'87) para muerte por cualquier causa y de 0'85 (0'82 a 0'87) para mortalidad por cáncer. Ratios de riesgo ajustadas para mortalidad por cualquier causa en función de la dosis diaria definida de estatinas (la dosis promedio de mantenimiento por día) fueron de 0'82 (0'81 a 0'85) para una dosis diaria definida de 0'01 a 0'75, 0'87 (0'83 a 0'89) para 0'76 a 1'50, y 0'87 (0'81 a 0'91) para dosis diarias definidas superiores a 1'50; las correspondientes ratio de riesgo para muerte por cáncer fueron 0'83 (0'81 a 0'86), 0'87 (0'83 a 0'91) y 0'87 (0'81 a 0'92). La mortalidad relacionada con cáncer reducida entre los consumidores de estatinas en comparación con los que no las habían tomado nunca se observó para cada uno de los 13 tipos de cáncer.
 
El uso de estatinas en pacientes con cáncer está asociada con una mortalidad relacionada con el cáncer reducida. Este hecho sugiere la necesidad de ensayos clínicos con estatinas en pacientes con cáncer.

No diciendo los autores en ningún sitio que hayan mirado el nivel de colesterol en ningún momento a lo largo del resumen accesible gratis, ni antes del tratamiento con estatinas ni al momento del diagnóstico de cáncer, mi interpretación (en realidad de Ravnskov y compañeros) por el momento difiere de la expuesta por los autores del artículo:
Los pacientes con colesterol más elevado tienen una supervivencia superior ante cáncer.
¿Por qué? Bueno, echad un vistazo a los artículos comentados por David Evans en la categoría de colesterol y cáncer, sobre todo a los referentes al colesterol HDL (como éste), o a mi anterior entrada donde se liga colesterol y longevidad. Sí, muchos de los estudios también son epidemiológicos, pero difieren del estudio danés en cómo encuentran los casos de control: los casos de estudio son todos los pacientes con la enfermedad y se buscan como controles individuos sin la enfermedad bajo estudio. Este mismo enfoque se le puede dar al observar el efecto de las estatinas en el cáncer.


Población de control: sanos


El uso de inhibidores de la coenzima hidroxi-metil-glutaril A reductasa está asociado con cánceres linfoides. Iwata H. et alter. 2.006.

Este estudio examinó la asociación entre el uso de estatinas y el desarrollo de cánceres linfoides. El uso de estatinas entre 221 casos consecutivos diagnosticados en el Hospital Toranomon de cánceres linfoides (linfoma y mieloma) fue comparado con el uso de estatinas entre 879 pacientes sin cáncer (ortopedia y otorrinolaringología) del mismo hospital. Los controles fueron emparejados de manera individualizada con casos por edad, sexo y año de admisión.

El estudio encontró que el uso de estatinas era un 124% (34% a 266%) superior entre los pacientes con cáncer linfoide que en los otros pacientes.

Las estatinas incrementan el riesgo de cáncer de próstata: un estudio con control procedentes de la población. Chang CC et alter. 2.011.

El estudio examinó 388 casos de cáncer de próstata y 1.552 controles. El estudio encontró: (a) Haber usado estatinas suponía un riesgo relativo depadecer cáncer de próstata de 1'55 (1'09 a 2'19) respecto a no haberlas consumido nunca, es decir, grosso modo un incremento del 55% de la probabilidad de padecerlo. (b) Respecto a los no consumidores, aquellos con una dosis acumulada de consumo de estatinas menor, tenían un riesgo relativo del 1'17 (0'60 a 2'28); aquellos con una dosis acumulada de consumo de estatinas intermedia tenían un riesgo relativo de 1'59 (1'02 a 2'48); aquellos con una dosis acumulada de consumo de estatinas mayor tenían un riesgo relativo de 1'86 (1'03 a 3'37). Cabe resaltar que encontrarse una relación dosis-respuesta es un fuerte indicio de causalidad.


Conclusión

Perdonad si el tema ya me parece totalmente cansino y pongo punto final a las entradas sobre estatinas, al menos como tema principal, justo aquí.

A quien aún no haya convencido de que tomar estatinas es una mala idea, no creo que lo vaya a convencer escribiendo más.

domingo, 7 de octubre de 2012

Gripe


Dado que nos acercamos a la temporada de vacunaciones y demás estrategias preventivas (¿gel de alcohol para las manos?), me parece que es oportuno dejar claro qué es lo que funciona y qué es lo que no, según mi opinión, claro.

En cuanto a la temporada previsible de impacto de la gripe en sí, lo normal es que sea ya en el invierno, aunque en el 2009/10 fue más hacia noviembre.


Vacuna

Parecería que la vacuna, una vez bien seleccionado el conjunto de cepas, normalmente tres, debería tener un elevado éxito, impidiendo que la gente se contagie en gran proporción, reduciendo el potencialmente peligroso impacto en asmáticos, ancianos y niños. ¿Qué ocurre en realidad?

The Cochrane Collaboration barre esporádicamente la literatura científica para revisar la eficacia de diversos tratamientos de enfermedades; incluso tienen una comprobando que dosis de hasta 8g/día de vitamina C no hacen gran cosa en el catarro común. Respecto a las vacunaciones frente a la gripe, tenemos, al menos, los siguientes:
  • Vacunas para prevención de la gripe en niños sanos. Se puede acceder al resumen del último, 2012, en la propia web de la Cochrane Collaboration (en castellano aquí), y he conseguido encontrar los informes completos del 2006 y 2008. Como resultados destacables, fusilado directamente del resumen traducido del de 2012 (negritas y anotaciones entre corchetes, mías), primero lo positivo:
    • "Los resultados de los ensayos clínicos muestran que es necesario vacunar a 6 niños menores de 6 años con vacuna de virus vivos atenuados [espray nasal] para prevenir un caso de gripe (infección y síntomas)."
    • "28 mayores de 6 años deberían ser vacunados para prevenir un caso de SG." (síndrome gripal).
    Ahora lo preocupante:
    • "Esta revisión incluye ensayos financiados por la industria. En una revisión sistemática anterior de 274 ensayos sobre la vacuna de la gripe publicados hasta 2007, se observó que los financiados por la industria eran publicados en revistas de mayor prestigio y eran más citados que los estudios no industriales, y que eso era independiente de la calidad metodológica y el tamaño de cada ensayo. Los estudios de financiación pública tendieron a notificar menos conclusiones favorables a las vacunas. La revisión demostró que los datos fiables sobre las vacunas de la gripe son escasos, y que hay pruebas de manipulación generalizada de las conclusiones, así como de notoriedad inmerecida de determinados estudios. El contenido y conclusiones de esta revisión deben ser interpretados a la luz de este hallazgo." No sé vosotros... yo ya no me quedo tan tranquilo con los puntos favorables.
    • "No se hallaron pruebas de efecto sobre casos secundarios, infecciones respiratorias bajas, prescripciones de medicamentos, otitis media y sus consecuencias e impacto socioeconómico."
    • "En menores de 2 años la eficacia de la vacuna inactivada [inyectable en vez de espray] fue similar a la de placebo."
    • "Las numerosas pruebas de sesgo de notificación de los resultados sobre efectos adversos en los ensayos sobre vacuna de virus atenuados impidió el análisis de esta cuestión. Una marca determinada de vacuna pandémica monovalente se asocia a cataplejía y narcolepsia en niños, y hay algunas pruebas aisladas de efectos adversos graves (como convulsiones febriles) en determinadas situaciones."
    Pues no parece que el dudoso éxito en evitar alguna gripe que otra merezca la pena en menores de 2 y mayores de 6 años... al menos.
  • Vacunas para prevención de la gripe en adultos sanos. Se puede acceder al resumen del último, 2010, en la propia web de la Cochrane Collaboration, y he conseguido encontrar el informe completo correspondiente; también hay accesible una presentación de 15 diapositivas, con los datos más relevantes. Como resultados destacables (esta vez yo de traductor), los positivos:
    • "Bajo condiciones ideales (vacuna completamente ajustada a los virus en circulación) 33 adultos sanos necesitan ser vacunados para evitar un caso de síntomas de gripe. En condiciones promedio (vacuna sólo parcialmente ajustada), 100 personas necesitan ser vacunadas  para evitar un caso de síntomas gripales."
    • "En la relativamente infrecuente circustancia de la vacuna perfectamente ajustada a las cepas de los virus circulantes y alta circulación de los mismos, 4% de los no vacunados frente al 1% de los vacunados desarrollaron síntomas gripales."
    • "Los números correspondientes para una vacuna con pobre ajuste fueron del 2% y 1%."
    Los no tan positivos (ya no uso negritas... por no resaltar todo... bueno, no me resisto a poner en negrita lo último):
    • "El uso de vacuna no afecto al número de personas hospitalizadas o al número de días de trabajo perdidos, pero causó un caso del síndrome de Guillian-Barré (dolencia neurológica grave que lleva a parálisis) por cada millón de vacunaciones."
    • "No hay evidencia alguna de que las vacunas afecten a la incidencia de complicaciones, tales como neumonía, o a la transmisión."
    • "Los estudios financiados con recursos públicos fueron significativamente menos probables en comunicar conclusiones favorables respecto a las vacunas. La revisión mostró que la evidencia confiable sobre las vacunas de la gripe es limitada, pero que hay evidencias de la práctica extendida en la manipulación de las conclusiones y espúrea notoriedad de los estudios. El contenido y conclusiones de esta revisión debería ser interpretada a la luz de este hayazgo."
    • "Durante los meses invernales, habrá unos 7 episodios de síntomas gripales cada 100 adultos, pero menos de uno de estos será realmente causado por el virus de la gripe." Fuente: 13ª transparencia.
  • Vacunas para la prevención de la gripe estacional y sus complicaciones en personas de 65 años o mayores. Se puede acceder al resumen del último, 2010, en la propia web de la Cochrane Collaboration, y he conseguido encontrar el informe completo correspondiente. Esta vez, sólo resaltable una frase de las conclusiones:
    • La evidencia disponible es de pobre calidad y no provee ninguna guía respecto a la seguridad, eficacia o efectividad de las vacunas de la gripe para personas de 65 años o mayores.
Podéis echar un vistazo también a la entrada del Dr. Brownstein, donde además de comentar los metaanálisis de la Cochrane Collaboration (más otro sobre la vacunación de trabajadores sanitarios), también habla de algún estudio más:
  • En un estudio retrospectivo comparando niños con asma, 400 vacunados contra la gripe y 400 no, encontraron (tras ajuste multivariable) que el grupo vacunado tenía un riesgo incrementado de visitas relacionadas con el asma a consulta clínica o  a urgencias; no entiendo el comentario del Dr. Brownstein de que no había diferencia apreciable... debo estar espeso.
  • En un estudio revisando las fichas sobre hospitalizaciones de 263 niños de 6 a 18 años de edad durante 10 años, se encontró que los vacunados tenían una probabilidad triple de requerir hospitalizaciones respecto a los no vacunados.
En ambos casos, no siendo un estudio de intervención, doble ciego a poder ser, siempre puede haber problemas con la selección de las poblaciones de estudio.

El Dr. Briffa también tiene alguna entrada que otra, como una comentando sobre un estudio canadiense que encontró, tras ajustes para intentar evitar sesgo en las población vacunada frente a las que no, que la vacuna de la gripe no reduce la mortalidad en los ancianos, y sólo reduce la incidencia de hospitalizaciones por gripe o neumonía un 14%, grosso modo.

En fin, yo no pienso vacunarme nunca de la gripe, y si mi padre lo hace aún, es más para pasar desapercibido.


Antivirales... o no

En fin, al menos sirven para hacer dinero, porque lo que es salvar vidas... parece que no. Tenemos desde la farmacéuticas andando a esconder los datos de los ensayos clínicos: echad un vistazo a la revisión al respecto de la Cochrane Collaboration, o al comentario a una versión anterior del Dr. Briffa, o podéis consultar un periódico para ver el engaño del Tamiflu. Os resumo:
  • Los inhibidores de la neuraminidasa podrían recortar los síntomas más o menos un día.
  • No hay evidencias de que los inhibidores de la neuraminidasa reduzcan la incidencia de complicaciones, tales como neumonía.
  • No está clara la seguridad de su uso, entre otras cosas por falta de datos... ¿que no les da la gana de pasar?
¿Posibles efectos adversos del Tamiflu? (echad un vistazo aquí o aquí):
  • Comunes: vómitos, diarréa, dolor estomacal y dolor de cabeza.
  • Raros: efectos neuropsiquiátricos (incluyendo riesgo de suicidio), reacciones alérgicas (incluyendo el síndrome de Stevens-Johnson)...


También podéis echar un vistazo a los artículos referenciados por Ted Hutchinson en el primer comentario de la entrada del Dr. Briffa (el primero es otro de la Cochrane Collaboration).

Bueno... perdonad si no soy tan imbécil como para, una vez informado,  meter alguna de estas pastillas al cuerpo, al fin y al cabo no tengo ninguna acción de ninguna farmacéutica.


Antivirales... esta vez sí

Pues además de las usuales, vitamina D y vitamina C, esta vez hay alguna otra vitamina más de ser sospechosa de tener efectos antivirales: la niacina (B3) y la tiamina (B1). Aunque yo también tomo suplementos de estas dos, me centraré aquí en las dos primeras.

La vitamina D sí que potencia el sistema inmune, con su activación de los péptidos antimicrobianos, y, además de la evidencia anecdótica, existen ensayos clínicos de intervención aportando datos de su eficacia:
  • Estudio japonés en escolares (accesible gratis la versión completa en pdf desde la misma página): 64% menos de casos de gripe A en niños japoneses tomando 1.200UI/día respecto a los que tomaron placebo. En aquellos asmáticos, la reducción estimada de ataques asmáticos fue del 83%.
  • Estudio sobre mujeres afroamericanas postmenopáusicas neoyorkinas (no encuentro cita directa): reducción del 60% en la incidencia de catarros y gripe en aquellas tomando 800UI/día respecto a las que tomaban placebo; reducción del 90% en aquellas tomando 2.000UI/día.
Sí, un poco tristes las cifras si comparamos éstas con las de las vacunas o los antivirales... tristes de que no se les haga caso.


Del efecto potenciador del sistema inmune de la vitamina C, ya os he hablado. Evidencia anecdótica, no por ello menos iluminadora, la tenemos en la práctica clínica de los Dres. Klenner, Cathcart y Levy, al menos. También de impacto es el caso de un neozelandés en coma por gripe A, recuperado porque le suministraron dosis de 100g/día de vitamina C en vena... o porque le dieron la vuelta en cama: si pilláis una gripe gorda, no os olvidéis de giraros, o que os giren, en cama.

¿Qué tenemos en estudios de intervención?: pues nada más allá de los 8g/día de máximo, con lo que no es de extrañar que el metaanálisis de la Chochrane Collaboration concluya que no sirve para gran cosa, cuando en la experiencia clínica del Dr. Cathcart hay que usar entre 70 y 150g/día para saturar.
 
¿Puede realizarse un ensayo clínico doble ciego?: pues yo diría que con vitamina C intravenosa o oral encapsulada en liposomas, sí.

¿Cuándo van a estar disponibles los resultados de los ensayos clínicos de intervención con dosis más elevadas?: supongo que en cuanto acaben, esos que aún no se han iniciado. La belleza de la vitamina C es que nadie te impide apreciar la plausibilidad de la hipótesis de su potencial funcionamiento, y por tanto lanzarse a comprobar personalmente su eficacia, sujeta la interpretación de mejora, eso sí, al efecto placebo: como ha comentado un compañero mío, con retranca, el que no oigamos toser al perro en las horas siguientes a darle 1g de vitamina C para la faringitis (misma tos que con dicho diagnóstico del veterinario en ocasión anterior) bien puede deberse al efecto placebo... sobre nosotros, claro.


Conclusión

¿Creéis que es buena idea confiar vuestra salud a vacunas antigripales y/o antivirales farmacéuticos?: yo no.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Pseudomonas aeruginosa: vitaminas D y C

Os recuerdo que yo no soy médico.

Uno de los patógenos con los que te puedes ir de regalo de un hospital, como le ha ocurrido a un familiar mío, es la bacteria pseudomonas aeruginosa, altamente resistente a antibióticos.

Pues bien, lo que sí se puede intentar, al menos, es que el médico que nos lleve lea información al respecto de un par de tratamientos complementarios... o leerlos nosotros si somos más experimentalistas. He de confesar que personalmente, así como mi padre, nos hemos saltado directamente al hágalo usted mismo.


Vitamina D

Cutting Edge: 1,25-Dihidroxyvitamina D3 es un inductor directo de la expresión de los genes de péptidos antimicrobianos. Tian-Tian Wang et alter.
Es más, 1,25(OH)2D3 [calcitriol] induce un correspondiente incremento en las proteínas antimicrobianas y la secreción de actividad antimicrobiana contra patógenos incluyendo pseudomonas aeruginosa. 1,25(OH)2D3 regula así directamente la expresión de genes de péptidos antimicrobianos, revelando el potencial de sus análogos en el tratamiento de infecciones oportunistas. 


Después de leer al Dr. Cannell acerca de irradiación directa de la sangre y sobre el resfriado común, me he quedado con la impresión de que la vitamina D no va a ser efectiva al menos contra estafilococo aureus, rinovirus y gripe B. Sin embargo parece que estamos de suerte con la pseudomonas aeruginosa, y sí parece un tratamiento a probar.

La cuestión es, ¿esperamos a que nos inyecten un análogo (mala copia patentable) del calcitriol (explicado en la otra entrada) o nos ponemos las botas de su precursor, vitamina D3 (con o sin apoyo médico)?

Yo iría con el enfoque del Dr. Cannell:


Vitamina C

Que no se diga que no hay opciones...

Primero, estudio in vitro como agente potenciador del efecto de antibióticos.

Acción bactericida del ácido ascórbico sobre Pseudomonas aeruginosa: Alteración de la superficie celular como posible mecanismo. B.D. Rawal.
Las células de p. aeruginosa, lavada y en suspensión isotónica de fosfatos conteniendo ácido ascórbico, se vuelven susceptibles a la acción de polimixina, eritromicina, cloranfenicol, neomicina y tetraciclina.

Segundo, su eficacia en experimentos con animales.

Vitamin C e infecciones en animales. Harri Hemilä.
Rawal et al. (1974) comunicaron que la supervivencia de ratones infectados con pseudomonas aeruginosa se incrementó mediante suplementación con vitamina C en modo dosis-dependiente.

Vale, sí, el estudio es en ratones... pero os recuerdo que estos tienen intacta su producción de ácido ascórbico en sus hígados, por lo que veo altamente plausible que si a ellos les va bien una cantidad extra, mejor le vendrá a un humano.

Tercero, experiencia clínica de su uso tópico, oral e intravenoso para evitar problemas con pseudomonas en quemaduras.

Observaciones sobre la dosis y la administración del ácido ascórbico cuando se emplea más allá de su rango como vitamina en patología de humanos. Dr. Klenner.
La Pseudomonas no será un problema, dado que el ácido ascórbico destruye la exotoxina sistémica y local.


¿Tratamiento?: yo empezaría saturando en vitamina C oral simultáneamente al tratamiento con antibióticos.


Dada la disyuntiva de si probar con vitamina D o con vitamina C... yo le daría a las dos.

viernes, 8 de junio de 2012

¡Inútil HDL! (e importancia del colesterol total)

Finalmente esta semana pasada me dieron los resultados de la analítica de la revisión médica. Esta vez sí que no se puede decir que los resultados son ambiguos, como los del año pasado, y sí que se nota mi dieta alta en grasas saturadas y lácteos (mantequilla y quesos curados de leche cruda, sobre todo), y la reducción en libación de Voll-Damm:
  • Glucosa: 94 → 101 mg/dl.
  • Colesterol total: 281 → 332 mg/dl.
  • Colesterol HDL: 68 → 110 mg/dl.
  • Triglicéridos: 140 → 79 mg/dl.
  • Ácido úrico: 6'1 → 5'9 mg/dl.
Achaco la reducción de triglicéridos tanto a la moderación en consumo de carbohidratos como a la reducción en el de cerveza, aunque esta última no ha tenido mayor efecto en el ácido úrico. En cuanto a la glucosa... bueno, tendré que volver a controlar el nivel de glucemia, por si acaso, aunque lo más seguro es que haya sido un espúreo por haber cenado el día antes de los análisis algo pegado a la hora de ir a dormir. También estar reduciendo los carbohidratos de más podría tener este efecto con la glucemia en ayunas.


Respecto al colesterol, los marcadores se han movido al margen óptimo:  CT/HDL=4'13 → 3'02 (bueno menor a 5, óptimo menor a 3'5) y TG/HDL=2'05 → 0'72 (bueno menor a 2, óptimo menor a 1). El problema es, ¿qué ocurre si el colesterol HDL no es tan bueno como nos habían hecho creer?


Variaciones genéticas y HDL

Colesterol HDL en plasma y riesgo de infarto de miocardio: un estudio Mendel-aleatorizado.  Benjamin F Voight et alter.
Algunos mecanismos genéticos que elevan el colesterol HDL en plasma no parecen reducir el riesgo de infarto de miocardio. Estos datos ponen en duda el concepto de que elevar el colesterol HDL sanguíneo se traduzca en una reducción del riesgo de infarto de miocardio.

En este estudio comprobaron el nivel de incidencia de infartos de miocardio en personas con el alelo LIPG 396Se y en personas sin él. Este alelo (mutación) da lugar a una concentración media de colesterol HDL en la población que lo tiene mayor que en la población que no lo tiene. Por tanto si hubiese protección directa del HDL, debería a su vez el primer grupo (con este alelo) tener una menor incidencia de infartos de miocardio respecto al segundo grupo (sin este alelo): en la realidad no hay diferencia.

¿Debemos dejar de alegrarnos de tener el HDL alto, bajar a la realidad, y arrimar el hombro para mejorar las cuentas de las farmacéuticas deglutando estatinas sin protestar? Pues no, salvo que seas accionista y tengas que dar ejemplo, o no te importe terminar dolorido e imbécil. Entonces... ¿qué significa el estudio?: pues que cuando, en el futuro, te ofrezcan mutarte tu propio par de alelos relacionados con el HDL por un par de relucientes LIPG 396Se, di que no y no gastes un duro.

A todo esto, no es la primera vez que conseguir la elevación del HDL por métodos no dietéticos tiene consecuencias inesperadas: el gran fiasco del maravilloso torcetrapib, reduciendo LDL y aumentando tanto el HDL como la mortalidad.

Volviendo al estudio sobre variaciones genéticas, éste no hace NADA por dilucidar si la elevación mediante intervención dietética tiene los mismo efectos, por lo que la segunda frase del comentario sobre la duda en la elevación del HDL es intrascendente: yo, aparte de no estatinizarme,  tampoco tenía pensado mutarme. Lo que sí es previsible es que el incremento de HDL sea un marcador de una mejor alimentación y por tanto, sí, del menor riesgo cardiovascular asociado (ver la opinión de Mark Sisson y Paul Jaminet al respecto): supongo que no es algo que desees concluir si dependes, supongo, de la financiación de las farmacéuticas.

Esta discordancia genética versus enfermedad (longevidad) , tampoco es la primera vez que se encuentra.

Fenotipo y genotipo de lipoproteínas únicos asociados con longevidad excepcional. Nir Barzilai et alter. (Artículo comentado por Dr. BG.)
Este estudio demuestra, hasta donde nos consta por primera vez, que familias con longevidad excepcional tienen tamaños marcadamente grandes de sus partículas HDL y LDL, lo cual ocurre mayormente independiente de los valores absolutos de lipoproteínas y apolipoproteínas.
Como apoyo de la relación causal entre tamaños de las lipoproteínas y las enfermedades relacionadas con el envejecimiento, los descendientes tienen significativamente menos hipertensión y enfermedad cardiovascular, y los tamaños de sus lipoproteínas discrimina entre aquellos con y sin estas afecciones.
Va a ser no sólo qué cartas te han tocado, sino también cómo las alimentas...


Dado que por tanto, también podemos preguntarnos si en realidad el colesterol HDL habrá que estudiarlo también más por lo menudo, como finalmente ya se hace con el colesterol (ahora analizando sus lipoproteínas portadoras), indagaremos en sus tipos y tamaños.


Tipos de HDL según proteínas

Apolipoproteína C-III como un modulador potencial de la asociación entre colesterol HDL y la incidencia de enfermedad coronaria.
Separando el colesterol HDL según apoC-III se identificó dos tipos de HDL con asociaciones opuestas respecto al riesgo de enfermedad cardiovascular. Los efectos proaterogénicos de la apoC-III, como componente del VLDL y el LDL, pueden extenderse al HDL.

En este estudio epidemiológico separan los efectos de HDL según su tipo, portadores de la proteína apoC-III o no, concluyendo que el aumento de HDL será malo en caso de que sea del tipo apoC-III: cuanto más, más riesgo de enfermedad cardiovascular, como queda patente en la gráfica del estudio.

Riesgo relativo (tras ajuste multivariable) respecto a la quinta parte de la población con menor HDL, HDL con apoC-III o HDL sin apoC-III. Original, comentando las variables de ajuste: aquí.
¿Debemos por tanto dejar de ilusionarnos con los aumentos de HDL, dado que podría ser del tipo equivocado? Bueno, para contestar esto habrá que mirar quiénes son los que tienen más papeletas de tener sus lipoproteínas HDL cargadas con la apoC-III:
  • Uno de los autores ha comentado que aquellos con sobrepeso son los que tienen mayor cantidad de apoC-III en sus HDL, y que adelgazar lleva consigo su reducción.
  • En otro estudio epidemiológico se comenta la relación de la cantidad de apoC-III con los triglicéridos elevados, pero no queda claro que sea en el contenido en el HDL.
  • Un estudio de intervención comparativo entre dieta alta en carbohidratos (65% de las calorías) y dieta alta en grasas (65% de las calorías, con una relación grasas poliinsaturadas a grasas saturadas de 0'4), con 20% de calorías de proteínas las dos, resultando en cantidades similares de apoC-III en HDL de tamaños grande (HDL1) y mediano (HDL2), y mayor cantidad para la dieta alta en carbohidratos en el caso de tamaño pequeño (HDL3)...
Pues yo, de este berenjenal, no me atrevo a concluir nada, aunque el último, parece favorecer la dieta alta en grasas (a pesar de ser alta —sin saber la cantidad de monoinsaturadas, un máximo del 29%— en grasas poliinsaturadas) frente a alta en carbohidratos.

Bueno, en realidad la pregunta es: ¿qué tipo aumenta una dieta rica en grasas? Me gustaría deciros que del apoC-III... pero lo que he encontrado sólo mide las cantidades de dichas proteínas en general, no sé en qué partículas, aunque sí se obtienen datos interesantes sobre aumento de HDL en dichas dietas, corroborado en estudios más recientes.

Vamos a ver los que se puede deducir de los tamaños de las lipoproteínas HDL en relación con la enfermedad cardiovascular sin mirar el apoC-III.


Tipos de HDL según tamaños

No sólo las partículas de LDL se pueden separar en tamaños (precisamente el cociente TG/HDL nos sirve para intentar atisbar si estamos del lado seguro de partículas LDL grandes y por tanto menos propensas a oxidarse y glicarse —curioso cómo envenenarse con estatinas consigue reducir el tamaño de las partículas LDL—), sino que las de HDL las hay también en varios tamaños: también son mejores cuanto más grandes (HDL2, de tamaño mayor, mejor que HDL3, de tamaño menor —curiosamente incluso los venenos pueden tener algún efecto positivo, como aumentar el HDL2—).

Adivinad qué tipo de alimentación consigue aumentar la proporción de HDL2 sobre HDL3: dieta alta en colesterol y grasa saturada. Para ver cómo de mal les va a los que hacen caso del consejo anticonvencional, echad un vistazo a esta entrada de Dr. B G, por ejemplo.


Colesterol total: ¿sirve para algo?

Dado que poniéndose pesimista, nunca sabremos exactamente la composición y tamaño de nuestro colesterol HDL sin medirlo... ¿deberíamos plegarnos a los consejos oficiales de mantener el colesterol total bajo? Supongo que no sería tan difícil, porque habría al menos varias estrategias:
  • Reducir grasas saturadas y aumentar las monoinsaturadas: seguramente sí funcione un poquillo... de paso que se carga el aumento de HDL.
  • Reducir el consumo de lácteos: estos tienen una tendencia especial a subir el colesterol total... y en el caso de los fermentados a aumentarte la vitamina K2.
  • Aumentar el consumo de colesterol: puede que no le funcione a todo el mundo, pero el aumento del consumo de colesterol reduce su producción en el hígado, llegando a dar unos valores en sangre menores a los obtenidos sin su consumo.
De todas formas, la pregunta realmente importante es, ¿para qué hacerles caso?

Veamos por ejemplo un estudio resaltado por Peter de Hyperlipid, siguiendo a 52.087 noruegos sin enfermedad cardiaca previa durante 10 años, llegó a la siguiente evaluación de riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular en función del nivel de colesterol en sangre:
Ratio de riesgo (tras ajuste multivariable) de mortalidad por enfermedad cardiovascular (figura 3 del estudio)
Dado que 5mmol/l=193mg/dl, 6mmol/l=232mg/dl y 7mmol/l=271mg/dl, parece que en mujeres ocurre lo que ya os vengo avisando: es mala idea (¿estupidez?, bueno, no la de quien esté desinformado... que no tiene la culpa) bajar el colesterol.

¿Qué ocurre con los hombres? Pues parece que la tendencia es a empeorar con valores altos de colesterol y por tanto permitirse el lujo de tener más de 271mg/dl de colesterol es pillar boletos de más para irse al otro barrio... aunque como veis bajar de 193 tampoco parece buena idea. ¿Qué diferencia cualitativamente este gráfico del primero de esta entrada sobre HDL?
  • La ratio de riesgo es una medida estadísticamente más elaborada y compleja.
  • Los intervalos de confianza del 95% (sacrificando ligeramente rigor por legibilidad, digamos que si repitiésemos los estudios en 1.000 poblaciones distintas de igual tamaño y comportamientos, cerca de 950 darían resultados dentro de dichos intervalos, y unos 50 fuera de ellos), que tienen en cuenta la variabilidad de los datos, incluyen todos el resultado neutro 1'0, es decir, no está claro que sí sea peor tener 280 o 190mg/dl de colesterol que tener 213mg/dl (5'5mmol/l); en la figura sobre HDL los resultados para HDL y HDL sin apoC-III más elevados (quintil superior) no incluye el resultado neutro, es decir, hay indicio estadísticamente fuerte de que dichos valores son protectores.
  • Pudiera ser que 52.087 personas sean pocas para en sólo 10 años llegar a resultados concluyentes y que con una población mayor los intervalos de confianza ya no incluyesen al resultado neutro, 1'0. Volved a leer la frase anterior:  ¿realmente creéis que merece la pena estinizarse uno por algo que necesita seguir a más de 52.087 personas por más de 10 años para potencialmente mostrar un resultado convincente? Y más como si éstas fuesen caramelos y no tuviesen efectos adversos.
[Añadido el sábado 9 de junio del 2012; sí al día siguiente] Bueno, está claro que no conviene apurarse en darle al botón de publicar, so pena de dejarse atrás cosas potencialmente trascendentes. Ya más de una vez os he preguntado si preferiríais moriros de un ataque al corazón o de alguno otra cosilla, como cáncer por ejemplo. Pues bien, la razón de que no haya que obsesionarse con el colesterol total no viene de la anterior gráfica del riesgo de mortalidad cardiovascular, sino de esta otra del riesgo de mortalidad por cualquier causa:

Ratio de riesgo (tras ajuste multivariable) de mortalidad por cualquier causa (figura 2 del estudio)
Mujeres: fijaos en el intervalo de confianza de la mortalidad total para vosotras con colesterol mayor a 7mmol/l=271mg/dl. ¿Aún creéis que es buena idea ir a bajar el colesterol?

Hombres: sí, puede que para hombres el óptimo para colesterol total a ciegas (sin mirar HDL) estuviese entre 200 y 240mg/dl. Yo personalmente mientras no vea estas gráficas particularizadas para aquellos con CT/HDL entre 3'5 y 2'5, pues ni caso.


Conclusión

Lo más peligroso en el siglo XIX y anteriores, era caer enfermo y que llamasen a varios médicos: podías morir desangrado de tanta sangría.

Lo más peligroso hoy en día es pensar que la medicina moderna no está corrompida por los intereses bastardos de las farmacéuticas de medicar inútilmente a personas sanas.

¿Voy a ir al médico de cabecera (o en su defecto al cardiólogo) con mi analítica?: pues la verdad, no estoy enfermo que yo sepa, y me veo joven para hacerme un escáner para obtener la puntuación de calcio de mis arterias coronarias... estando sano... y suponiendo que consigo que me hagan caso para que no intenten medicarme sin estar enfermo y punto.

Otro día volveré sobre las estatinas... no sin antes recordaros su asociación con el cáncer: este estudio, éste, éste, éste, éste o éste.

sábado, 17 de marzo de 2012

La inmunológica levedad del ascorbato

No es que sea optimista en cuanto a conseguir convencer a Mario, pero al menos que no sea por culpa de no intentar poner a su disposición, y a la de todo aquel dispuesto a leer esto, los estudios científicos que avalan el papel del ácido ascórbico (arcorbato, su sal, queda más breve en el título) como potenciador del sistema inmune.

Que conste, a mí, de espíritu experimentalista, me llegó simplemente con el razonamiento de emular el comportamiento de los animales sin enfermedad congénita en la producción del ácido ascórbico en sus hígados: aumentan su producción ante situaciones de estrés, como por ejemplo enfermedad. Bueno, esto sólo garantiza la plausibilidad de la hipótesis (megadosis de vitamina C es efectiva contra infecciones en un humano), no que nuestro sistema inmune siga pudiendo sacarle partido a dicha sustancia después de 60 millones de años de haber perdido la capacidad de autoproducción. En este punto, es donde la extensa experiencia clínica de doctores como Klenner y Cathcart nos dan indicios de que sí, aún le podemos sacar partido... ¿por qué no probar?: aquí entra en funcionamiento la táctica del miedo, de intentar poner delante del ventilador mediático cuantas más hipótesis (sin comprobar en absoluto) denostadoras del ácido ascórbico como se pueda (ahí ya llevo dos entradas al respecto —I y II—... ¡y las que quedan!), a pesar de ser una de las sustancias más seguras que podemos tomar ante enfermedad.

Lo que sí es cierto es que tenemos dos hipótesis contrapuestas (sólo una puede ser cierta):
  • El ácido ascórbico en altas dosis es un efectivo tratamiento bactericida y viricida.
  • La medicina occidental selecciona y promueve los tratamientos más eficientes e inocuos, independientemente de la patentabilidad de los compuestos implicados.
Yo ya he comprobado cuál es la cierta.


20 formas en que la vitamina C potencia el sistema inmune

Aquí me voy a dedicar a reproducir parte del repaso bibliográfico al respecto realizado por el Dr. Levy en el apéndice B de su muy recomendable libro Primal Panacea. Concretamente os pongo parte de las referencias a los 5 primeros efectos. A quien le interesen los 15 puntos restantes (y sus 38 referencias, aparte las que no he puesto de los 5 primeros puntos)... puede comprar el libro. 


1.- Mejora la producción de interferón

Sustancias de esta familia, son producidas ante una infección. Os pongo 5 de las 6 referencias.


2.- Mejora la función de los fagocitos

Glóbulos blancos encargados de comerse agentes patógenos. Os pongo 3 de las 18 referencias.
  • La relación entre el ácido ascórbico y la actividad fagocítica. W. Nungester, Ada May Ames.
    Las células de donantes [cobayas] bajos en vitamina C resultaron difíciles de ser preparadas para el estudio. Es más, cuando no se usó suero en los sistemas fagocíticos, la facilidad de ruptura de las células durante la incubación resultó ser inversamente proporcional a la concentración de ácido ascórbico del exudado. La ruptura fue especialmente marcada cuando el nivel de ácido ascórbico estaba entre 0'15 y 0'60 mg por 100 ml de exudado. Por encima de este nivel las células eran mucho menos frágiles.
  • Efecto de la estimulación funcional en contenido de ascorbato en fagocitos bajo condiciones fisiológicas y patológicas. Oberritter H, Glatthaar B, Moser U, Schmidt KH.
    Leucocitos polimorfonucleares neutrófilos y macrófagos contienen 10-40 veces mayor concentración de ascorbato intracelular que el plasma sanguíneo. Un ligero decremento del contenido de ascorbato puede ser observado en el total de glóbulos blancos y en monocitos bajo estimulo con zymosan opsonizado. Estos decrementos fueron más pronunciados en macrófagos peritoneales y alveolares de ratas. En pacientes con enfermedad reumatoide cuyos fagocitos fueron expuestos a un desafío constante, fue hallado un significativamente disminuido contenido intracelular de ascorbato en neutrófilos y células mononucleares. Trauma quirúrgico y térmico en ratas deprimió los niveles intracelulares de ascorbato en macrófagos peritoneales. Estos resultados son indicativos de un papel esencial que el ácido ascórbico juega en células fagocíticas.
    Fuente: Resumen.
  • Vitamina C para el tratamiento de furunculosis recurrente en pacientes con funciones neutrófilas disminuidas. Levy R, Shriker O, Porath A, Riesenberg K, Schlaeffer F. Laboratory of Infectious Diseases, Clinical Biochemistry Unit, Ben-Gurion University of the Negev, Beer Sheva, Israel.
    Se estudió el efecto del tratamiento con vitamina C sobre 23 pacientes con un historial de furunculosis recurrente con cultivos nasales negativos. La función neutrófila (quimiotaxis, fagocitosis o la generación de superóxido) de 12 pacientes fue significativamente inferior a la de controles emparejados. En este grupo, tratamiento con vitamina C (1g/día) provocó una respuesta clínica dramática así como una mejora significativa en la función neutrófila, alcanzando valores similares a aquella de los controles. Dos pacientes permanecieron dependientes de la vitamina C. En los pacientes con función neutrófila normal, el tratamiento con vitamina C ni afecto la actividad neutrófila ni causó una respuesta clínica. Por tanto, pacientes que sufran de furunculosis recurrente con función neutrófila defectuosa pueden ser tratados exitosamente con vitamina C, contribuyendo tanto a la recuperación de la función neutrófila como a una dramática respuesta clínica.
    Fuente: Resumen.


3.- Concentrada selectivamente en los glóbulos blancos

Algunas de las células primarias del sistema inmune llegan a concentraciones de vitamina C 80 veces superiores al plasma. Os pongo 3 de las 5 referencias.
  • La distribución del ácido ascórbico entre varios componente celulares de la sangre, en individuos normales, y su relación con la concentración en plasma. Richard M. Evansa, Lilias Curriea y Allan Campbella.
    1. El estudio fue enfocado a investigar la distribución de ácido ascórbico entre varios componentes celulares de la sangre, en individuos normales, y su relación a la concentración plasmática. Fueron estudiados cuarenta y un individuos no suplementados y dieciséis individuos suplementados (2g/día durante 5 días). 
    2. Granulocitos, leucocitos mononucleares, plaquetas y eritrocitos fueron separados por sedimentación diferencial y centrifugado. El contenido de ácido ascórbico fue medido por el método de la dinitrofenilhidracina.
    3. El contenido de ácido ascórbico por célula fue mayor en granulocitos que en plaquetas y eritrocitos. Las concentraciones intracelulares de ácido ascórbico, calculadas mediante los valores publicados para volúmenes celulares, cuando fueron comparadas con las concentraciones en plasma, mostraron una habilidad marcada para concentrar ácido ascórbico en leucocitos mononucleares (80 veces), plaquetas (40 veces) y granulocitos (25 veces).
    4. Los eritrocitos mostraron poca habilidad para concentrar ácido ascórbico por encima del rango normal de la concentración plasmática, pero por su alto número relativo entre ellos y el plasma acapararon la mayor parte del ácido ascórbico en sangre (> 70%).
    5. El contenido de ácido ascórbico de los granulocitos, plaquetas y eritrocitos mostró una correlación positiva significativa con la concentración plasmática y suplementación con ácido ascórbico incremento significativamente el contenido en este tipo de células. Los leucocitos mononucleares por el contrario no mostraron tal relación.
    6. La habilidad de los leucocitos mononucleares de mantener los mayores niveles de ácido ascórbico de entre los tipos de células estudiadas, a pesar de la variabilidad de las disponibilidad plasmática, implica la necesidad de nuevos estudios, particularmente vista la importancia de estas células en la capacidad inmune.
  • Actividad bactericida reducida en neutrofilos de animales escorbúticos y el efecto del ácido ascórbico en estas bacterias objetivo in vivo e in vitro. MC Goldschmidt. Dental Branch, University of Texas Health Science Center, Houston.
    Actinomicetos, implicados en enfermedades orales y periodontales, causan infecciones serias en sujetos inmunocomprometidos. Leucocitos de cobayas severamente escorbúticas mataron sólo el 12% de los actinomicetos fagocitados, tenían morfología nuclear distorsionada, tenían 16 veces menos ascorbato, y no tenían respuesta quimiotáctica in vitro. El ascorbato revirtió estos índices y también previno la formación de nitrosaminas por los organismo orales. Los leucocitos desgranulantes liberan lactoferrina y ascorbato que quelan el hierro, esencial para los microorganismos. El ácido ascórbico, 2,2'-bipiridina y 1,10-fenantrolina fueron bactericidas para varios patógenos bacteriales en concentraciones milimolares. El hierro en solitario revirtió este efecto. En experimentos in vivo una monoflora actimiceta viscosa fue implantada en monos rhesus. Muestras de placa y de suero mostraron decremento (en seis órdenes de magnitud) en la cuenta bacterial y decremento de la cuenta de anticuerpos de actinomicetos en animales recibiendo 1g de ascorbato al día. La eliminación del ascorbato revirtió ambas concentraciones a las previas a la suplementación. Quince titíes, recibiendo aplicaciones dos veces al día de ascorbato o agua, tuvieron comparativamente menores índices de gingivitis, cálculos y placa, y sólo una ligeramente reducida cuenta de actinomicetos.
  • Reciclaje del ácido ascórbico en neutrófilos humanos. P W Washko, Y Wang y M Levine.
    La acumulación de ácido ascórbico (vitamina C) en neutrófilos humanos activados se incrementa en torno a 10 veces por encima de las concentraciones mM [¿milimolares?] presentes en neutrófilos normales. Concentraciones internas tan altas como 14mM se consiguen cuando la vitamina externa está en concentraciones fisiológicas. El mecanismo consiste en la oxidación de la vitamina externa a ácido dehidroascórbico, translocación transmembránica preferente del ácido dehidroascórbico, y reducción intracelular a ácido ascórbico en minutos. Estos datos indican que la acumulación de vitamina C es amplificada en neutrófilos humanos activados y que los neutrófilos humanos utilizan y reciclan vitamina C externa oxidada bajo condiciones fisiológicas.


4.- Mejora la respuesta inmune mediada por células

Se refiere a la activación de macrófagos, células asesinas naturales y linfocitos T antígeno-específicos que atacan cualquier cosa percibida como un agente infeccioso externo. Os pongo la referencia.
  • La vitamina C y la respuesta inmune. Siegel BV, Morton JI.
    La inclusión de vitamina C en el agua bebida por ratones BALB/c no tuvo efecto en la respuesta humoral de anticuerpos hacia glóbulos rojos de oveja y liposacáridos bacterianos. Sin embargo, hubo un incremento significativo de la respuesta inmune mediada por células tal y como se determinó por el incremento de las respuestas de los linfocitos T a  concanavalina A. Esto podría sugerir un mecanismo, junto con la potenciación del interferón, de la posible protección dada por la vitamina C contra algunas infecciones víricas.
    Fuente: Resumen.


5.- Mejora en la producción de citoquinas por los glóbulos blancos

Las citoquinas funcionan como proteínas de comunicación en el sistema inmune. Os pongo la referencia.
  • Suplementación con vitaminas C y E mejora la producción de citoquinas por parte de células sanguíneas mononucleares en adultos sanos. KC Jeng, CS Yang, WY Siu, YS Tsai, WJ Liao y JS Kuo.
    El efecto de suplementación con vitaminas C y E en la producción de citoquinas en adultos voluntarios sanos fue estudiada en un experimento simple ciego. Diez sujetos en cada grupo recibieron diariamente vitamina C (1 g de ácido ascórbico), vitamina E (400 mg de acetato de dl-alfa-tocoferilo), o vitaminas C y E durante 28 días. Las concentraciones plasmáticas de alfa-tocoferol, ascorbato y peróxidos lipídicos, así como la producción de citoquinas por células sanguíneas periféricas (PBMCs) fueron medidas antes, durante, al finalizar la suplementación y 1 semana más tarde. Las PBMCs fueron cultivadas en presencia o ausencia de liposacáridos durante 24 horas. Las interleuquinas 1 (IL-1), y 6 (IL-6) y el factor de necrosis tumoral alfa (TNR-alfa) en el sobrenadante del cultivo fueron medidos mediante métodos inmunoenzimáticos. La producción de IL-1 beta y TNF-alfa en el grupo suplementado con vitaminas C y E fue significativamente mayor (P<0'05) que en aquellos grupos recibiendo vitaminas individuales. El efecto potenciador de la suplementación con una combinación de vitaminas E y C coincidieron con los picos de concentración plasmática de alfa-tocoferol y ascorbato y la menor concentración de peróxidos lipídicos (P<0'05) en el día 14.  Además, un experimento in vitro con las PBMCs mostró que las vitaminas E y C redujeron la producción de prostaglandina E2 inducida por lipopolisacáridos. Estos resultados indican que la suplementación combinada con vitaminas C y E es más inmunopotenciadora que la suplementación con cualquiera de ellas por separado en adultos sanos.


Conclusión

Ciertamente no os he puesto, por el momento, un listado exhaustivo ni de los potenciales peligros ni de las potenciales ventajas de las megadosis de vitamina C ante infección bacteriana o vírica... pero con lo que ya va recitado espero que alguien pueda reconsiderar su postura, porque cuanto más profundizas más patente queda la potencia del ácido ascórbico.

Lo que sí os debería quedar claro es que no es cierto de que no haya literatura científica que apoye el uso de megadosis de vitamina C, lo que hay es una gran cantidad de literatura científica ignorada... y para los que hayáis estado atentos, incluso alguna publicada en el alabado Nature, el cuál ya han usado las farmacéuticas como panfleto (leeos Cognitive Enhancement for Everyone, páginas 2 y 3).
En fin, para aquellos que deseéis profundizar, además de los libros de pago de Hickey y el Dr. Levy, también están los libros gratis:
así como referencias directas que ya he ido compartiendo en mis entradas. También tenéis esta otra, con referencias sobre su efecto antivírico.

Llegados a este punto, sinceramente, si alguien había en el que encender la llama de la curiosidad a la experimentación, ya debe estar ardiendo; si no... no creo que seguir escribiendo entradas al respecto (que lo haré) sirva para nada.

domingo, 4 de marzo de 2012

Consejo: evita suplementar vitamina D

1.500 muertes ocurren cada año [en EE.UU.] por cánceres de piel no-melanoma, pero 1.500 muertes ocurren cada día [en EE.UU] por otros cánceres que en dosis óptimas la vitamina D podría prevenir [en parte].
Fuente: Cita del Dr. Cannell aquí; comentario similar en esta entrevista.

[Añadido el 9 de julio de 2012] Este comentario del Dr. Cannell proviene (si no me equivoco) del artículo En defensa del sol de William B. Grant.

Mortalidad versus 25-OH-D, paso a ng/ml dividiendo por 2'496

Hoy voy a comentar sobre el siguiente paso en importancia para cuidar la salud, después de los de eliminación:
  • Evitar fructosa que no vaya en frutas (bueno, o en el chocolate negro —yo el mínimo en cacao que tomo es el de 81% del Lidl—). En este punto hay que decir que algo de azúcar a la mañana casi con toda seguridad se irá a reponer glucógeno del hígado (les compro cereales de arroz chocolateados y azucarados a mis niñas, que sin chocolatear ni azucarar no me los quieren), y que irse a los edulcorantes no es la solución.
  • Eliminar aceites vegetales de semillas (salvo quizá el de girasol alto oleico). Esto no incluye aceites vegetales no de semillas, que se extraen en presión en frío (oliva y coco), y más controvertidamente otros con extracciones más industriales (palma).
  • Reducir cereales (salvo el arroz blanco, quizá). También hay quien permite la harina de maíz tratada de  forma tradicional.
Lo de evitar componentes dudosos de la no-comida, como glutamato monosódico, aspartamo y algún otro sospechoso, pues sería prudente.

Si nos fijamos en lo que debemos incluir, aparte alimento, sin duda el primer suplemento a incluir es la vitamina D... o no.

Espero que no os asusten las paradojas...


La vitamina D no es una vitamina



Pues no, nuestro diseño no está pensado para que necesitemos aportar ni la más nimia cantidad de vitamina D en nuestros alimentos, sino directamente para generarla en nuestra piel gracias a la acción de los rayos UVB (no UVA, los únicos que consiguen pasar los cristales, de por ejemplo las ventanas) emitidos por el sol (y no filtrados por la atmósfera si éste está suficientemente elevado en el cielo —regla de buen cubero: tu sombra no ha de ser más larga que tú—) sobre esa malévola molécula que es el colesterol (bueno, en realidad sobre un pariente cercano, el 7-dehidrocolesterol), generando la prehormona colecalciferol (vitamina D3). El colecalciferol será absorbido y posteriormente llegará por el flujo sanguíneo al hígado, donde tendrá lugar la primera de dos activaciones (mediante hidroxilación, añadido de un grupo OH —hidroxilo—, en una posición en cada una de las activaciones), siendo generado el calcidiol (25-OH-vitamina-D —añadido hidroxilo en posición 25—); no siendo totalmente inerte (puede también activar la expresión de ciertos genes), es el siguiente paso en los riñones, y en el interior de buena parte de nuestras células, el que consigue la hormona más activa, el calcitriol (1,25-OH-vitamina-D —añadido hidroxilo en posición 1—).


Evita suplementarla siempre que puedas 

Además de la teoría de Stephanie sobre el sulfato de colecalciferol producido en la piel en contraposición al simple colecalciferol de los suplementos, tenemos que ya hay evidencia científica de que parte de la decena de compuestos que se sintetizan en nuestra piel ante radiación solar ultravioleta tienen efectos positivos (comentado aquí). Dado además que el miedo al cáncer de piel se centra en el más letal, el melanoma, que está asociado a quemaduras solares y no a la exposición solar asidua sin quemarse, la línea de acción prioritaria para obtener vitamina  D está clara: usa tu diseño.

Yo ya no como nunca en el comedor de mi trabajo porque no sé con qué aceites se prepara la comida... pero supongo que será con aceite de girasol mayormente. Mientras no hace buen tiempo simplemente pico mi taquito de queso de leche cruda, acompañado de frutos secos (almendras, anacardos —estos dos, principalmente del Lidl, que parecen usar aceite de palma—, pistachos o avellanas) en el despacho.

Fuente: Montus universitario o cómo comer al solcete.

Eso sí, ahora que viene el buen tiempo y el sol está suficientemente alto, siempre que puedo me voy a una zona arbolada al lado y aprovecho para cargar pilas mientras y tras la comida.

Eso sí, que sea bueno tomar el sol para generar vitamina D, no significa que sea bueno pasarse. Es por eso que utilizo el programa de Ola Engelsen para, con los datos  de localización (por ejemplo mirando las coordenadas en googlemaps con "¿Qué hay aquí?"; lo importante es la latitud si marcamos la opción de exposición en torno al mediodía solar, 42.1 para Vigo o 41.7 para Zaragoza —ya os pongo la coma decimal a la inglesa, para no despistaros con el programa—), tipo de piel (que se entiende mejor en la versión anterior; yo me pongo tipo 3, caucásico oscuro), información de índice ultravioleta y espesor de la capa de ozono (por ejemplo, para Vigo o Zaragoza) principalmente, obtener el tiempo hasta quemadura solar: luego pongo la alarma a la mitad de dicho tiempo (1 hora y 3 minutos de solcete en mi primer día de este año, a finales de febrero; 46 minutos el día 1 de marzo), lo cual parece venir a ser entorno a unas 7.000UI de vitamina D generada. También pongo otra alarma para darme la vuelta a la mitad de la exposición.

[Añadido el 10/V/2015]
Una buena forma de cálculo, más directa, es usar el programa Dminder en móviles Android o Apple y buscar el tiempo correspondiente a entre 5.000 y 6.000UI.

[Añadido el 9/V/2016]
A mí me lleva un tiempo el Dminder dando resultados totalmente incoherentes con el programa de Ola Engelsen, por lo cual para tiempos de exposición ya sólo uso este último.


¿Posible deficiencia?

Aunque toméis el sol durante todo el año al mediodía, ¿podemos estar seguros de tener un nivel adecuado de vitamina D? Hay que señalar que no siempre el anterior programa va a poder calcular bien el aporte que recibimos de rayos UVB, porque haya por ejemplo mucha contaminación, o porque nuestra piel haya perdido, con la edad, buena parte de su capacidad de generar vitamina D. Llegados a este punto, y dada la importancia de la vitamina D, he de recomendar que evaluéis vuestro nivel.


Análisis del nivel de calcidiol en sangre

Aunque hay opiniones para todos los gustos de en qué rango debería estar nuestro nivel de calcidiol en sangre, sí que casi todas las recomendaciones caen en el intervalo 40 (recomendación de Paul Jaminet) a 80 ng/ml. En mi caso particular, en mi primer análisis para comprobar mi nivel veraniego, el 13 de octubre, mi nivel dio 44'8 ng/ml (método de medición radioisotópico), tras pasar el verano tomando el sol al mediodía y en los días que no 5.000UI de suplemento. Ahora, el resultado el 16 de febrero, tras suplementar todo el invierno (no merece la pena tomar el sol del mediodía —más de una hora para una dosis aceptable— desde un mes después del equinoccio de otoño hasta un mes antes del equinoccio de primavera) con 5.000UI/día de vitamina D3, ha sido de 54'8 ng/ml. Es interesante que empleen 3 cifras significativas cuando el error cabe esperar que, con suerte, sea de ±4ng/ml; es importante que, por tanto, os pongáis como objetivo un rango amplio.

¿Cómo de predecible es el nivel de calcidiol en sangre en función del nivel de suplementación que estemos siguiendo? Pues poco:




Una vez establecido vuestro nivel, haceos una idea de que, a groso modo, salvo para niveles de partida mayores a 40ng/dl, deberíais suplementar 1.000UI por cada 10ng/ml a aumentar o quizás algo más.

[Añadido el 25/III/2012]
Vía el Dr. Briffa, me he enterado de una oferta para análisis de vitamina D en sangre (calcidiol) de unos 30€ hasta el 31 de marzo (luego unos 36€, salvo encargos en bloque de 10 análisis), más sobrecoste de envío postal.


Otros indicadores de deficiencia

Obviamente la manera más fiable de asegurarse de que uno no tiene deficiencia de vitamina D es hacerse un análisis de sangre al respecto. Aún así hay algunos indicadores algo menos precisos, en el sentido de que pueden no detectar una deficiencia leve.



La idea es presionar con el nudillo del dedo corazón, tal y como vemos en el par de fotogramas de un vídeo del Dr. Cannell, sobre la parte final del esternón y sobre ambas tibias con una fuerza, aproximada, de 4kg: si la sensación va más allá de molestia llegando a dolor... pues tenéis muchos boletos de tener niveles bajos de calcidiol en sangre. ¿Cuántos?: pues podéis mirar en el estudio empírico formalizado con un medidor de presión hasta dolor:


También existe un test on-line (más tests al respecto de la vitamina D accesibles a la izquierda de la página), elaborado por el Dr. Raimund von Helden, que a partir de tu contestación a 33 preguntas te da una valoración de la posible deficiencia en vitamina D.


Enfermedades fomentadas por su deficiencia

Aquí os remito a la entrada de Ana Muñiz, por ejemplo.


Cofactores y toxicidad

Al principio, hace un año, empecé con una dosis de suplementación de vitamina D en invierno claramente baja, 1.000UI/día, por culpa del miedo a todos los efectos negativos que se puede encontrar alguien suplementando en cantidades altas: sin embargo casi la totalidad se deben a una deficiencia de magnesio destapada por la suplementación de vitamina D. Por supuesto, también es altamente recomendable tener buenos niveles de vitamina K2, suplementando o poniéndose las botas a quesos curados.

Por cierto, la toxicidad real con menos de 10.000IU/día no parece probable y los casos graves fueron a mediados del siglo pasado con moderadas dosis de 100.000IU/día o más.